DE COMO LAS CHICAS SALEN A LA MONTAÑA


No, no salen con maquillaje, tampoco con pinta labios, menos con zapatos de tacón, sino que salen como se suele decir “con un par”. Asi puedo definir la subida de Elena una buena amiga al pico Anayet, se plantó en los lagos en hora y media, paro para comer algo y siguió el camino, a la marcha se plantó en el collado, y sin resoplar pasó las cadenas y hasta la cima. Ella dice que apenas hace deporte en Madrid, aunque yo no me lo creo, me dio un repaso de los buenos me hizo sentirme mas pequeño, y dejó el listón de la capital muy alto. Vamos que alfombra roja y premio Oscar para ella.
Esto me da qué pensar, lo mas importante son las ganas, la capacidad de sacrificio y evidente las ganas de vivir sensaciones que no nos da la ciudad, por ello para salir de la rutina, del agobio, del teléfono móvil y del estrés, vamos como lazarillos viendo las luces del coche de delante hasta llegar a nuestro destino, donde nos espera nuestra particular paz, nuestra Meca, y nuestra forma de vida, la montaña.

Un pensamiento en “DE COMO LAS CHICAS SALEN A LA MONTAÑA

  1. Elena

    Madre mía! cualquiera que lea esto va a creer que soy una experta.

    Una 'pateada verniega' preciosa y en buena compañía. Habrá que repetirlo, y me parece que tenemos por ahí pendiente una subidita al Midi y la vía ferrata de Broto, no?

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