CORREDOR DE LOS FRANCESES

Después de un mes sin prácticamente hacer nada me veo en esta vía, son las seis y me planteo que hago yo aquí, es de noche y los esquis suben con sueño, apenas alguna broma los acompaña durante una hora y pico hasta que divisamos la cara este de esta mole de roca y nieve. La vía impone, se ve con mucha nieve y con un resalte en medio bastante elegante, todo es ponerse, la nieve esta dura pero se talla bien Javi pisa fuerte se nota que es grande, yo sigo acordándome de aquel cono de entrada que tal disgusto me dio, miro cada tres pasos mis crampones, me digo a mi mismo que no pasa nada, hasta que Javi monta una R antes del paso mas difícil y me agarro con la tranquilidad de saber que a partir de aquí tendré la cuerda. Lo anterior era fácil, un corredor de unos 60, 65º, pero ahora Javi se tiene que sacar unos ocho metros a casi 90º con hielo entre bueno y corcho. Lo pasa como un titan, Monta la R y vamos nosotros, Kike se bautiza en el hielo, y yo lo paso acordándome de aquel maravilloso hielo que cate en Chamonix. De aquí en adelante una rampa a 65º con una salida a 70º con nieve polvo y suelta.
El paso a la cara norte fue maravilloso, un entorno bellísimo y tres largos por delante de nieve dura y hielo hasta la cima a unos 60,65 o 70º en la cima hace viento y el tiempo es desapacible, así que nos vamos de vuelta que tela con lo que queda. Una bajada por un corredor y una diagonal hasta las cadenas. Bajo muy tranquilo, soy el más lento y es que creo que al fin tengo conocimiento, solo hemos comido una barrita energética durante todo el día. Con los esquis calzados nos bajamos con cuidado y la satisfacción de una gran vía en un ambiente perfecto con unos compañeros fantásticos.

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