ESPELUNCIECHA

El domingo de puente amaneció un día fatal, la nieve y el viento eran como un dos en uno que ejercían su poder para no permitir el paso de deportistas en las pistas.
Visto el panorama me fui de forma rápida hasta Espelunciecha y baje de la misma forma que subí, sin ver nada. Una vuelta que por lo menos me sirvió para entrenar un rato.

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