El esqui sigue vivo

El pasado sábado en un ansiado optimismo de irme a esquiar me subí temprano al Balneario, ¡Oh sorpresa donde está la nieve!, pongo rumbo a Hoz de Jaca y me encamino por la pista hasta lo alto de las pistas, donde como un burgués me bajo y me pongo los esquís.

Enderezo el rumbo a los alto de Peña Roya, y veo unas bajadas bonitas a la izquierda, pongo el turbo box y me voy a lo alto de un característico agujero en la pared que  comunica con lo alto de la cresta.

La hora del día y los 16º de la noche pasada me hacen tirarme a la charca para surcar nieves pastosas pero todavía rápidas. Para volver a remontar con un corredor (no recuerdo el nombre y lo baje el año pasado) que  da acceso a las pistas.

Después de esto un rápido descenso por la nieve de cañón que aún queda hasta el coche y rumbo a casa que toca hacer vida social.

 

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