Encierro en el Foratulas

Es cuestión de mirar las cosas por su lado positivo. Hace dos semanas había una nieve brutal, el famoso polvo efímero hizo acto de presencia y otra vez mas nos dejo disfrutar de esa nieve perfecta que alberga el Foratulas.

Los Sendero Limite y yo al quite nos metimos una ascensión a las dos  cimas del foratulas  con un descenso de los que crean afición por el bosque del Foratulas, bajada que aun no conocia.

Lo que no sabíamos es que nos íbamos a  quedar más tiempo del debido en el Balneario, llegados al coche y una vez en marcha me encuentro que nos están tabicando la carretera ¡mierda! Me lo aviso mi madre.

En esta vida una de las frases que mas tengo metida en la cabeza es: “no hagas esto” y “ya te lo dije yo”.

 

Pues nada toca tarde de lujo en el Balneario yo que pensaba que si te encierran por la caída de una avalancha que cierra la carretera, te pagaban la estancia y además te hacían la cama y resulta que pese a ser todo el personal muy simpático te toca soltar la guita.

En mi caso casi me quede a en casa de piedra que no tiene tanto lujo, pero a cambio es mas intimo y sus guardas  también bien simpáticos.

El domingo a las nueve tal y como nos habían dicho pusimos nuestros coches los primeros para en cuanto subiera la guardia civil salir escopeteados.

Pues eso otra aventura en el Foratulas

 

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