Guadarrama Trail Race I Edicion 60 km

El cuerpo humano es ese gran desconocido que tendemos a maltratar de forma gratuita. Si nos dijeran que fustigáramos por dinero a alguien no lo haríamos por principios, sin embargo cuando nosotros mismos por principios nos fustigamos es otra cosa.

Mi recorrido desde hace años hacia las ultras es cauto, siempre evitando cualquier tipo de lesión que me mantenga un día alejado de la actividad deportiva, por ello ya había llegado el momento de enfrentarnos después de años corriendo carreras  a una ultra de montaña, y esta con 60 km parecía la adecuada.

A las seis de la mañana partía desde Madrid a Cercedilla, donde a las ocho salimos todos con mas miedo que gloria.

cima de la bola del mundo

cima de la bola del mundo

La carrera se definía de forma fácil, 10 km de subida a la bola del mundo con 1200 positivos, 10 km de bajada. 20 de falso muy falso llano, 15 de subidas  y bajadas con 1500 positivos y luego 5 km de bajada con meta en el Escorial.

La carrera marcho bien, en el km 10 me sentía pletórico la cima del mundo me dejaba gran sabor de boca y me daba una visión de la sierra de Guadarrama desconocida para mi. La bajada técnica y dura dejo algo de mella en mis piernas pero en el km 30 aun mantenía los dolores en orden.

Hasta aquí me junte con un chico de Madrid con mas veteranía que en el llano me llevo a un ritmo por debajo de 5 y me hizo resoplar mas de la cuenta, lo cual no se si me beneficio o no.

 

Gas

Llegamos a la subida de nuevo y aquí sentí que me quedaba otra carrera, 20 km de sube y baja que en condiciones frescas se disfrutan, pero mis piernas poco a poco se me gastaban y solo me había llevado dos geles y para colmo los avituallamientos eran mas bien justos en cantidad y sobre todo en calidad de los isotónicos que eran de polvos.

Correr ya era un gesto que apenas me hacia ganar metros, pues las piernas aunque me llevaban no eran precisamente rápidas, los dolores  se hacían cada vez mas largos y parar a estirar se hacia algo habitual para mejorar  el dolor de los isquios

Finalmente tras subida y subida llegue a cinco km de distancia de la meta, aquí algo se activo en mis piernas, todo dolía pero yo corría, llegue al asfalto a 1,5 km y mis piernas corrían mas aun. La meta se hacia presente y corriendo por el escorial entre gente que apenas sabia o tenia claro que hacia yo con esas pintas acabe cruzando la meta en 8 horas 30 minutos y en un puesto 24 fabuloso para ser mi primera ultra y mi despedida por este año de los artes del correr.

Ya será cosa de encerar y cantear esquís que las montañas empiezan a vestir de gala y el baile puede estar mas cerca de lo que pensamos.

yo con mi polo nuevo verdadera razón por la que corro :-)

Elena y yo con mi polo nuevo verdadera razón por la que corro 🙂

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